Bajar ya sabes. Lo que cuesta es no volver a subir. Keply te monta el menú, la compra y los entrenos con tus macros, y los reajusta cada vez que el día se tuerce.
Solo te escribimos para mandarte la invitación. Para borrar tu email, escribe a soporte@keply.app. Privacidad.
Lunes. Báscula, propósito y táper.
Jueves. Cumpleaños en la oficina.
Domingo. Bueno, el lunes empiezo.
¿Falta de ganas?
No.
Falta de un plan que aguante un jueves.
Las apps de dietas te dan un número y te dejan solo con él. Keply hace el trabajo de en medio: qué comes hoy, qué compras, qué haces con lo que queda en la nevera y qué pasa cuando tu madre aparece con un carrot cake.
Tu cuerpo, tu momento, cómo comes, qué días puedes entrenar y a quién admiras. Con eso calcula tus calorías y tu proteína.
Menú con recetas sencillas y las cantidades ya calculadas. La lista de la compra, por tiendas. Los entrenos que caben en tu semana.
¿Has comido distinto? ¿Te apetece un capricho? Lo apuntas y recoloca el resto del día sin tocarte la proteína.
Platos de toda la vida, con nombre normal. Comida y cena para toda la casa y cada uno con su ración.
Lista por tiendas que descuenta lo que ya tienes. Y te dice qué va a la nevera y qué al congelador al llegar.
«Hazme el menú con lo que tengo», y lo hace. Te avisa de lo que caduca y de qué sacar del congelador esta noche.
Antes del capricho, te dice cuánto te cabe hoy sin salirte. Si te vas a pasar, te lo pregunta antes.
Si tienes báscula inteligente, el peso llega cada noche. Tú solo te subes. Y miras la media de siete días, que es la que cuenta.
Una frase de alguien que admiras: Nadal, Serena, Séneca. Todas comprobadas en tres fuentes. Ninguna inventada.
No es una dieta. Es un plan que encaja con tu vida.
Una dieta te dice lo que no puedes comer. Keply te dice cómo encaja lo que vas a comer. Y si un día se tuerce, el siguiente vuelves. No empiezas de cero.


Entras con tu cara o con un código al correo. Sin contraseñas que olvidar. Tus fotos de progreso se cifran en tu móvil antes de salir de él: ni nosotros podemos verlas. Y si compartes casa, compartís la compra, no el peso.
No. Calcula tus calorías y tu proteína y te propone menús sencillos con eso. Puedes cambiar cualquier plato, apuntar lo que comas de verdad y el resto del día se ajusta.
No. Si la tienes, el peso entra solo cada noche. Si no, lo apuntas en diez segundos.
Sí. Keply funciona en el navegador de cualquier móvil y se añade a la pantalla de inicio como una app.
Comida y cena son para todos, cada uno con su ración, y la lista de la compra cuenta a toda la casa. Desayunos y meriendas, los tuyos.
Estamos abriendo poco a poco, por invitación. Si te interesa, apúntate y te escribimos.
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