Ahora mismo, solo con invitación

Esta vez, para quedarse.

Bajar ya sabes. Lo que cuesta es no volver a subir. Keply te monta el menú, la compra y los entrenos con tus macros, y los reajusta cada vez que el día se tuerce.

Te suena

Lunes. Báscula, propósito y táper.

Jueves. Cumpleaños en la oficina.

Domingo. Bueno, el lunes empiezo.

¿Falta de ganas?

No.

Falta de un plan que aguante un jueves.

Las apps de dietas te dan un número y te dejan solo con él. Keply hace el trabajo de en medio: qué comes hoy, qué compras, qué haces con lo que queda en la nevera y qué pasa cuando tu madre aparece con un carrot cake.

Cómo funciona

Tres pasos. El primero dura diez minutos.

1

Te hace unas preguntas

Tu cuerpo, tu momento, cómo comes, qué días puedes entrenar y a quién admiras. Con eso calcula tus calorías y tu proteína.

2

Te deja el plan hecho

Menú con recetas sencillas y las cantidades ya calculadas. La lista de la compra, por tiendas. Los entrenos que caben en tu semana.

3

Se reajusta solo

¿Has comido distinto? ¿Te apetece un capricho? Lo apuntas y recoloca el resto del día sin tocarte la proteína.

Lo que hace por ti

El trabajo pesado, quitado de en medio.

Menú con tus macros

Platos de toda la vida, con nombre normal. Comida y cena para toda la casa y cada uno con su ración.

La compra, resuelta

Lista por tiendas que descuenta lo que ya tienes. Y te dice qué va a la nevera y qué al congelador al llegar.

Tu nevera manda

«Hazme el menú con lo que tengo», y lo hace. Te avisa de lo que caduca y de qué sacar del congelador esta noche.

¿Me lo puedo comer?

Antes del capricho, te dice cuánto te cabe hoy sin salirte. Si te vas a pasar, te lo pregunta antes.

El peso entra solo

Si tienes báscula inteligente, el peso llega cada noche. Tú solo te subes. Y miras la media de siete días, que es la que cuenta.

Tus referentes, cada mañana

Una frase de alguien que admiras: Nadal, Serena, Séneca. Todas comprobadas en tres fuentes. Ninguna inventada.

El enfoque

No es una dieta. Es un plan que encaja con tu vida.

Una dieta te dice lo que no puedes comer. Keply te dice cómo encaja lo que vas a comer. Y si un día se tuerce, el siguiente vuelves. No empiezas de cero.

  • Para quien ya ha bajado de peso alguna vez y lo ha recuperado.
  • Para casas donde se come junto, con niños incluidos.
  • Para quien no quiere pesar cada almendra ni vivir pegado a una app.
Comidas del día en Keply
Lista de la compra en Keply
Privado de verdad

Lo tuyo es tuyo.

Entras con tu cara o con un código al correo. Sin contraseñas que olvidar. Tus fotos de progreso se cifran en tu móvil antes de salir de él: ni nosotros podemos verlas. Y si compartes casa, compartís la compra, no el peso.

  • Fotos cifradas de extremo a extremo.
  • Sin anuncios y sin vender tus datos.
  • Funciona en el navegador de cualquier móvil.
Preguntas

Lo que nos preguntan.

¿Es una dieta?

No. Calcula tus calorías y tu proteína y te propone menús sencillos con eso. Puedes cambiar cualquier plato, apuntar lo que comas de verdad y el resto del día se ajusta.

¿Necesito una báscula inteligente?

No. Si la tienes, el peso entra solo cada noche. Si no, lo apuntas en diez segundos.

¿Funciona en Android?

Sí. Keply funciona en el navegador de cualquier móvil y se añade a la pantalla de inicio como una app.

¿Y si como con mi familia?

Comida y cena son para todos, cada uno con su ración, y la lista de la compra cuenta a toda la casa. Desayunos y meriendas, los tuyos.

¿Cuánto cuesta?

Estamos abriendo poco a poco, por invitación. Si te interesa, apúntate y te escribimos.

Únete

Empieza el lunes. Pero esta vez, con plan.

Déjanos tu email. Cuando haya hueco, te llega la invitación.